Mírame, tú que me escuchas ...
En mis manos traigo el alivio y el consuelo.
Me he bañado de risas.
Las rosas tardías se sonrojan
.Hasta mí , delicadamente
llega su voluptuosa fragancia.
Mira ese sol inmenso
que derrama una lluvia de luz
sobre mi alma.
Resplandece esta dulce mañana de mieles y de frutas.
Hoy soy feliz.
¡Mírame ...!
María del Carmen Názer.