"
Coróname de rosas
de verdad, coróname
de rosas.
Rosas que al quemar
sobre una frente queman
Demasiado rápido !
Coróname de rosas
Y con el volátil follaje
Que así sea.
Fernando Pessoa.
Mayo
de las rosas
mañana envuelta en susurros
una cascada de diamantes
resplandece
La brisa trae
el agitar de espléndidos
abanicos de plumas azules,
el sol
como amable testigo
del milagro, crece ...
Vientos de oro
soplan risas
Caminos sofocados
por las hierbas y las rosas,
desmesurado bullicio
de pájaros que cantan
en todas las ramas
flores que besan todas las miradas.
El universo entero decidió cantar.
"
Flores no, sino piedras
surcan la arena
estriada. Y florecen ".
TAIYE SELASI.
Sobre la arena,
respiran diminutos diamantes,
como arrojados por algún
duendecillo negro.
Se abre un hueco en el aire
y un pequeño picaflor
portador de presagios felices
llega hasta la diosa de ébano.
En silencio y soledad,
la mujer,
de una belleza sobrecogedora
prepara la ofrenda. Sus manos, enjoyadas
con profusos abalorios africanos
se mueven con delicada destreza.
Acomoda ovillos de pasto
hibiscos de fuego
flores pequeñitas y espléndidas
de un violeta intenso,
azaleas desaforadas,
caracolas dormidas, licores ...
El pajarito volotea a su alrededor
y la ternura destrona
al dolor de las pérdidas,
las cadenas del odio,
las heridas del cuerpo
las magulladuras del alma,
el pasado de sangre.
La mujer eleva su ruego
mece las viejas penas
en un suave llanto.
Hay una extrema dulzura
en sus ojos oscuros,
jaspeados de verde.
Ha perdonado ...
Llueven lágrimas de luz.
"The offering "
Paul Lewin.
El día que sientas
que el mundo entero es tu casa,
que el cielo es tu lecho,
que la tierra es el piso
y que cada árbol es tu jardín
entonces
estarás realmente en tu casa .
RANI SHANKAR
Es este abril
de las fragancias
es esta tarde
de piares
es este tiempo
de ternura
es este cielo
de sonrojos
es este ungüento
de caricias
Esta es mi casa
derramada en mieles.
"Iníciame en el hechizo
de la vida "
Yasunari Kawabata.
Un leve viento de otoño
acariciaba los árboles
¿ cuántos eran los verdes
de sus hojas ?
No lo sé.
Sólo ví
la paloma azul
hecha de cielo
que llegó a mi ventana
levantando una nube
de gotas azules.
Una suave pasión
recorrió mis venas,
una delicada fascinación...
¡Qué hermosa estrella se estremece!...
"Mi corazón desde hace días
quiere hincarse
bajo alguna caricia,
una palabra".
Jaime Sabines.
¡Ayúdame!...
Ayúdame a sacar de la vieja valija de mi abuela,
marrón canela, esas ganas que brotaban insolentes
de mis poros y pintaban de naranjas las nubes
de mi cielo.
Ayúdame a buscar la fuerza bermellón
que he perdido y que añoro locamente.
Ayúdame a recuperar la alegría amarilla lima
que le ponía gotas de sol a mi destino.
Ayúdame a buscar los besos de granadas maduras
que soplaba a los vientos con la flor de lino
del panadero en las manos, dibujando arabescos
de princesa.
Ayúdame a volver a andar esos senderos
verdes esmeralda, derramados en eucaliptos
rumorosos que saludan a gitanas vagabundas
vestidas con polleras de todos los colores
que alguna vez fui en mis locas fantasías.
Ayúdame a recuperar la luna de añil, aquélla
que sirvió de cobijo a los abrazos del color
de las uvas moradas.
Ayúdame a rescatar los espejos de cristal
que pintaban mis hadas y mis duendes.
Ayúdame a viajar con mis sueños de jade,
mi bastón heredado y mi canichita de
algodón de azúcar.
Ayúdame ! ...
SOLEDAD.
"Voy a buscarte,
en la espiga o en el sol
que la ilumina "
Andrés Pascual.
¿Conoces la soledad ?...
Se parece a las olas,
se estrellan contra la arena
una y otra vez ...
crece y crece ...
arrastra con ella
el desamparo
más extremo,
se derrama por encima
de los sueños
los aplasta
impiadosamente.
Un abrumador silencio
la acompaña,
duele,
duele respirar,
duele todo.
En alguna parte,
las últimas luciérnagas
dibujan chispas de luz
en la oscuridad.
Voy a buscarte,
hasta que me abraces
para siempre
para siempre
para siempre.
"Pon una hoja tierna de la luna
debajo de la almohada
y mirarás lo que quieras ver "
Jaime Sabines.
Partiré con ellos ...
una miríada de seres luminosos.
Partimos ... bajo los guiños de
soles espléndidos
Por acá la tierra es tibia
enjoyada de dulces abedules
tapizada de diamantes
con ríos quietos que acarician,
con hermosas dehesas,
moteadas de finas hierbas
con flores de mil colores
en las que se apiñan abejitas en racimos.
Esta tierra huele delicadamente
a ámbar y almizcle..
Reinan las brisas : suspiros de jade
y los pajaritos con alas de ñanduty
Brillan rodajas de luna
y corros de estrellas azules.
Esta tierra es un lugar de cuentos,
lleno de magia.
Los corderitos enrulados pastan ternura
y las mariposas de oro revolotean delirantes
Es acá, en esta tierra de bendiciones
donde duermen por momentos
mis odiosos Acúfenos.
envueltos en la compasión que estremece.
Pellizcos de eternidad.