viernes, 19 de abril de 2013
POESIA
"POESIA " - POLARIS - FOTOS DEL MUNDO.
¡ESCUCHA ...!
Los árboles del bosque tiemblan
aspirando la alfombra verde
aguardan al viento
ondeando por sus copas.
A lo lejos , emerge
una súbita burbuja
un estremecimiento, una señal
se muestra la musa esperada
la hija de Zeus , tan ansiada
con ojos que esconden secretos.
Una vorágine de pájaros de felicidad
cantan alabanzas
aletean a su alrededor
y los versos, rumorosos, deleitables,
pensamientos, ilusiones, esperanzas
engarzan sus diamantes
y dan vida al rosario de voces
que palpitan la vida
en la luna creciente.
"EN BUSCA DE LA BELLEZA"
Polaris - Fotos del mundo.
Esta entrada está dedicada a una persona de corazón generoso, que confió en mí , cuando yo, tímidamente entraba al mundo bloguero. Gracias Adri, desde lo más profundo de mi corazón. Eres un ser luminoso.
Para ADRIANA ALBA ( Descubriendo nuestro mundo interior )
domingo, 14 de abril de 2013
LO QUE ES
Las mañanas amanecen inquietas ...
La niña que fui
no tiene consuelo
tal vez sí misterios ...
¿ quién no guarda secretos ?
los que nunca se cuentan
rememoraciones largas
promesas que se funden con saudades
retazos de tiempo.
la niña va urgida de misericordia
buscando abrazos que me abriguen
y pide clemencia para mis dolores.
¡Me da tanta ternura su inútil afano !
Las noches se duermen inquietas ...
Dedicado a mi amiga Pat, ¡SIEMPRE ESTA !!
sábado, 13 de abril de 2013
EL CIERVO MARAVILLOSO.
Tal como el ave vuela de rama en rama, así también vuela de boca en boca la leyenda del origen del pueblo húngaro.
¡Escuchen, presten atención !
Había una vez, muy lejos, hacia donde se pone el sol, un príncipe llamado Nimrod. Este príncipe poseía cien pastores, mil jinetes, gigantescos rebaños y tropillas.Pero no estaba orgulloso de sus riquezas, sino de sus dos hijos. El mayor : Hunor , el menor : Magyar. Ambos eran intrépidos y gallardos. Tenían ojos de águila y puños como rayos.
Nimrod era un gran cazador y a cualquier parte donde fuese persiguiendo a su presa siempre iba con sus dos hijos. La reina Eneh, su esposa le decía que esa obsesión de los niños por la cacería no iba a tener un final feliz.
-Será como Dios quiera - contestaba el ya anciano príncipe.
Muy pronto,los jóvenes comenzaron a ir de cacería sin su padre.
Una vez estaban cazando junto con su séquito.Cientos de aves se amontonaban atravesadas por sus flechas, e innumerables animales yacían derribados por sus lanzas.
Cuando regresaban a su hogar, sorpresivamente apareció ante ellos un ciervo. Nunca habían visto uno semejante. Su pelaje era blanco como la nieve, sus ojos centelleaban como diamantes, y su ramificada ornamenta estaba trenzada como una corona.
-¡No podemos irnos dejando algo tan maravilloso sin cazar !- exclamó Hunor.
- Es mejor capturarlo con vida y llevarlo a casa para regalárselo a nuestra madre ! - le dijo Magyar.
Los jóvenes y los cien guerreros se lanzaron tras aquel fantástico ciervo. Atravesaron zanjas, saltaron sobre matorrales, subieron montañas y bajaron montañas, pasaron entre espesuras y claros, a través de praderas y bosques. Siguieron sus huellas desde el alba hasta el anochecer, pero jamás pudieron alcanzarlo, porque el extraordinario animal , cada vez que eso estaba a punto de suceder, emprendía nuevamente su veloz carrera y desaparecía.
Hasta que una de esas veces se hundió de pronto en una brumosa ciénaga y desapareció completamente de la vista de los hombres.
Los dos hermanos recorrieron entonces los alrededores hasta que atravesaron la ciénaga y se internaron en un maravilloso paisaje. Una pradera de tierno y sedoso pasto, árboles con frutos dulces como la miel, manadas de venados en los bosques, arroyos que bullían de peces.
- ¡Eh, hermano ! exclamó Hunor, y suspiró - ¡aquí me gustaría levantar mi tienda y vivir para siempre !
- Se partiría el corazón de nuestros padres si ya no nos volvieran a ver - murmuró Magyar
- ¡Pero sí nos verán ! - dijo Hunor, mientras hacía girar a su caballo - ¡ Volveremos a nuestro hogar y pediremos la bendición de nuestros padres para habitar esta tierra !
Los dos hermanos volvieron a su reino . El príncipe Nimrod aprobó sus deseos, pero la reina Eneh se lamentaba.
- ¡Ay, hijos míos !¡qué será de los dos en ese lugar salvaje ! ¡Quién les hará de comer ! ¡quién lavará sus ropas !
- Ya les enviará Dios a alguien para eso - la calmó el anciano príncipe.
Y así fue. Cuando los hijos del príncipe retornaron a aquel paraje , seguidos por los cien guerreros, fueron recibidos con alegres melodías y dulces cantos que comenzaron a oír desde lejos. Al llegar advirtieron que eran las dos hijas de un príncipe vecino, el rey Dul , que se estaban divirtiendo, cada una con un cortejo de cincuenta hermosísimas jovencitas. Bailaban, jugaban a las escondidas, flotaban a la luz de la luna, como lirios mecidos por la brisa.
Hunor y Magyar se miraron con sus jóvenes guerrerosº.
- ¡Ahora sí tendremos quien nos cuide, quien nos dé de comer, quien lave nuestras ropas ! ¡habrá pronto muchas bodas y grandes festejos !
Y así sucedió.Ellos galoparon impetuosamente hacia el grupo de ellas, y cada uno alzó a una de las muchachas sobre la grupa de su caballo, diciéndole:
- yo seré tu señor, tú serás mi esposa ; sólo nos separará el pico y la pala que caven nuestras tumbas.
Hunor y Magyar habían elegido a las dos bellas princesas. Y dividieron después el lugar entre ambos.La mitad que miraba al ocaso le correspondió a Hunor y al pueblo que nació de él: los hunos. La parte oriental fue para Magyar y sus hombres, y los descendientes de ellos y sus esposas fueron llamados los magyares, los húngaros.
Que esta bellísima leyenda
siga pasando de boca en boca
a través de los tiempos.
Leyenda húngara .
Recopilada por Ferenc Móra.
Dedicada a María Jesús . HACIA LOS LIMITES DEL TIEMPO
Con todo mi corazón. María del Carmen.
viernes, 12 de abril de 2013
YA ES TIEMPO.
Sola mi alma, las flores, su perfume y yo
decidimos regresar a casa.
Ya es tiempo de aquilatar los sueños
guardarlos en un jarro espejado y delicioso .
De ponerle aretes a la luna
y recamar el sol con hilos de oro.
De zurcir el alma compasivamente
remendar sus heridas y dejarla volar.
De repartir la carga con justeza
haciendo acuerdos amorosos con los míos.
De buscar entre las estrellas palpitantes
la que es mía, porque la he ganado.
De salvar las palabras
y dejarlas que vaguen en pos de su destino.
De derramar mis mieles en los sauces
y jugar a la sombra de las mariposas.
De recoger los capullos de jazmines
que peregrinan con el viento.
De soltar las amarras, al fin
y dejarme arropar por el amor.
Y es tiempo de llevarme las gotas de rocío
y aprisionar el tiempo del abrigo.
De compartir mi luz con el otro, el otro y el otro ...
alcanzar la paz y agradecer
Gracias al SER DIVINO, a los seres de luz, a todos mis maestros , a todos los que me acompañan .
Gracias a LUNA que hizo de mi vida una alabanza.
domingo, 7 de abril de 2013
PALABRAS DE CONSUELO
Se llamaba Iracema. Un nombre hermoso, labrado con hilos dorados del Brasil. Nuestro pueblo de origen es frontera con el país vecino.
Me fue difícil llegar al hospital , carezco totalmente del sentido de orientación y estaba en una ciudad nueva para mí, donde vine a vivir de casada.
La monjita de la entrada , al verme embarazada me previno. Dijo que la enferma tenía un mal contagioso y que yo debía proteger a mi bebé.
Le contesté educadamente que no tenía miedo. Entré a verla.
Cuando me reconoció, abrió los ojos relumbrantes, esos ojos enormes color azul turquesa, lo único que conservaba. Lo demás era piel y hueso, salvo su abdomen abultado como un globo. Pensé que esperaba un bebé. Igual que yo.
Fuimos compañeras de colegio, las dos éramos internas. Volábamos a nuestras casas en vacaciones de verano, como las golondrinas cuando emigran.Teníamos nuestro tiempo.
Pobre Iracema, tenía cirrosis medicamentosa. En el pueblo se burlaban de ella, no creían que esa panza era enfermedad. Hay brutos en todas partes.
La claridad de su voz cantarina se había transformado en un sonido quejumbroso.
Yo tenía veinte años entonces, ella un poco más. A mi siempre me acompañó la obsesión por la justicia y escribí en la tablilla de mi corazón lo que con esfuerzo me contaba.
Inocente Iracema, perseguida por sus demonios, sola, abandonada, injuriada y muy enferma , lejos de su hogar.Era como una planta arrancada de la tierra . Hay gente que se vuelve dura , no puede volver a brotar pero ella floreció en el dolor.
Yo la visitaba dos veces por semana con mi panza a cuestas. Siempre me pedía uvas. Yo les sacaba la piel y se la ponía en la boca. Más de tres no recibía.
Una enfermera le cobraba su sueldo de docente, pero ella nunca veía una moneda.
Mientras peinaba sus preciosos rulos de oro, yo miraba a través del ventanal los árboles que bendecían el suelo con una moqueta de
rojo, naranja y amarillo. Era otoño.
Las visitas eran breves. Iracema no tenía fuerzas y se dormía arrullada por las palabras que yo, con veinte de años le decía. Ella era profundamente religiosa y encontró la grandeza en su propio sufrimiento.
Bienaventurados los mansos de corazón.
Bienaventurados los pacíficos
Bienaventurados los que tienen con quien compartir sus miserias....
Ese viernes de marzo al salir para el hospital miré el cielo.Era el paño de un pintor loco, que hubiera decidido matar el azul y mezclado ocre, carmesí y negro en su paleta.
Iracema estaba agonizando, pero la monjita me dejó pasar. Sus ojos relucían como diamantes. La abracé amorosamente y se durmió en mis brazos, tapada con una manta aún perfumada por sus sueños.
A los siete días parí a mi primer hijo, con toda felicidad.
Hacen cuarenta y ocho años, yo tuve mi cuota de ángeles.
Iracema , gracias por enseñarme a embellecer mi alma
con el don de la compasión. Para siempre.
jueves, 4 de abril de 2013
ARGENTINA DE LUTO.
Las aguas desbocadas bañaron esa noche eterna. Un rugido lejano
estremeció las almas.El agua era oscura, maloliente, enfurecida y
arrasó con todo.Se llevó vidas. Sembró la muerte en cada esquina.
Y cubrió con un paño de luto a mi Argentina.
SEÑOR :
Que la luz del más allá arrope a esos seres que perdieron
la vida violentamente.
Que los deudos reciban la bendición del consuelo.
Que sean bendecidos abundantemente aquéllos que sobrevivieron al caos.:
Los ancianos, que ayudados de su bastón tomaron fuerzas para
seguir.
Los niños, cuyos ojos asombrados vieron esa película de terror
que jamás olvidarán.
Los jóvenes, cuyo corazón generoso los lleva a asistir con
ternura hasta los mínimos gestos de ayuda a la gente, huérfana
de todo apoyo y contención.
El agua, la gran igualadora, se cobró la seguridad de pobres y
ricos.
La desinteligencia de la clase política siguió desconociendo
el dolor y el duelo general, ciega, sorda y ajena a las vidas de los
otros.
SEÑOR :
Dame la compasión que estremece.
"Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión por ella porque
estaban vejados y abatidos, como ovejas que no tienen
pastor."
martes, 2 de abril de 2013
COMPLETAMOS LO INCOMPLETO.
RELOJ BIOLOGICO. POLARIS FOTOS DEL MUNDO.
" Y como amo esta vida
sé que amaré también la muerte
El niño llora cuando
la madre lo retira
del pezón derecho,
para hallar al momento consuelo
en el pezón izquierdo ."
RABINDRANATH TAGORE.
La vida está llena de señales. Y no solemos verlas.Yo pedí
una, respetando mi reloj biológico. Aquí la tengo.
Anoche, mi pequeño departamento blanco y despojado,
siempre lleno de luz, con cortinas vagamente blancas,
ondulantes, como si una leve brisa extraña, venida de quién
sabe dónde lograra ese movimiento sutil de danza etérea, se
vistió de risa y de contento.
Tengo una cama grande y otra más pequeña, para cuando llega
un nieto., abarrotadas de almohadones de sedosos colores y
distintos tamaños.Están mis esencias ...
Mi casa siempre huele a rico. Hay libros, cuadernos, lápices,
biromes por doquier. La computadora encendida.
Y Luna siempre husmeando ...
Esta es mi casa.
Anoche, mi pequeño lugar en el mundo, recibió a mi amiga de
ruta. Mi amiga de la vida.
Y nos encontramos ... , al cabo de un montón de años, para
darnos cobijo.
Teníamos un mantelito humilde cubriendo la mesa, una
gaseosa y poco más.
Al estrecharnos en un interminable abrazo pudimos confirmar
que el afecto estaba intacto, el fuego en grito.
Algo se desprendió de mi corazón, una plegaria ausente,un río
de miel tibia.
Sentí entre mis manos el roce de un búcaro de cristal tallado
con deseos de sol y comencé a acariciarlo suavemente, puse
empeño para evitar que se cayera , del mismo modo que no
cayó el de ayer.
Son señales ...
Tomé la mano de Graciela y acunada en esa locura interior
que me acompaña volvimos a recorrer los caminos que tantos
vientos y lluvias nos vieron transitar.
Nuestros ojos miraron el tiempo ...
Los recuerdos llegaron en bandadas de pájaros piadores.
Regocijo, alborozo y caricias fueron paridos en hervidero.
Un mar de ternura se derramó en el aire.
El ayer era un rayo divino, plata y encaje, portando mariposas
grises y alas de gorriones confundidas entre corolas de
jazmines.
¡Y COMPLETAMOS LO INCOMPLETO !!
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