Nada como echarte de menos para perder el sueño por las noches.Es entonces cuando me gusta leerte y acariciarte la nariz.
Busco un papel dobladito que reposa en el fondo de mi bolso y me derramo en las mieles de tu ternura Sigo tus letras con el corazón hambriento . Revivo ese gesto de complicidad que se te escapa sin permiso , el capuccino que tomamos en el shopping , el helado de chocolate ...
Abro la ventana , un poquito porque hace frío , para que te cueles y me espíes , para que me cuides sin que yo lo sepa.
Escribo un cuento en papel de colores , un cuento para tí y para mí.
Un cuento para leerle a tus hijos y a los míos, a tus nietos y a los míos. A mi río y a tu mar.
María del Carmen Názer.
Alguien me dijo que soy un tsunami y es verdad . Cuando me duele algo me desbordo y arremeto contra todo . no me ayuda. Me hace mal.me lastima.
Esta entrada es para André que recién me conoce y se dolió conmigo en el texto anterior. Para que veas que no sólo vivo de lágrimas. Con todo mi afecto , para tí André.
CARICIAS DE FLORES.
Mi jardín sobrevive a los malos climas, a los malos tratos y aún a los trasplantes.
Me acurruco hasta formar un ovillo para ver pasar a una anciana con un cubo de lleno de Tulipanes rojos, como la sangre. ( declaración de amor ) Sin dudas "su vejez será contenta ".
Luego, yo misma busco un ramo de PAMPLINAS que significan bienvenida. Con ellas les doy la bienvenida a mi casa y a mi vida.
Descanso. Recuesto mi cansancio a un árbol bonito, es un ALMENDRO !! Sus flores son un símbolo de indiscreción. No importa. espiar un poquito la vida de los otros, no debe ser un pecado tan grande.
Dicen que los LIRIOS DEL VALLE devuelven la alegría ... ¡Allá voy ...!!!
Busco muérdago ( supero todos los obstáculos ).
Además necesito flores de menta, significan calidez de sentimientos.
Voy a armar un ramo pequeño, nada pretencioso , con las ramitas color lima, unas bayas traslúcidas que se aferran a las ramas como gotas de agua , se parecen a mí..
Es allí, entre las flores , este es el sitio donde quiero quedarme. lo he decidido. Traigo en mis bolsillos semillas de aguacate para realzar la belleza y polvo de bambú para romper embrujos.
Costanera Sur
un domingo radiante, un domingo de sol
el alboroto de la gente que pasea
contenta, acompañada ...
El Paraná me regala su aliento
sus aguas quietas disimulan la creciente
pero el desborde de las aguas avanza sin piedad.
Siento sobre mi piel
esa brisa de palmares
con una suma de enorme añoranza.
Luna empapándome con su ternura
y el extrañamiento que me cubre
como las plumas de un pájaro.
Cierro los ojos y pido ...
que me liberen de mi cautividad.
ya no sé ni a quién pido.
tengo frío. necesito ser arropada por mi hijo
necesito su calor , busco su olor
porque después de todo
ya he llorado demasiado.
Parece que no
el gusto a sal vuelve a acompañarme
mis lágrimas saben a cansancio y a mendicidad
esperando las migajas del consuelo.
María del Carmen Názer.
Si encuentras mi corazón tómalo con delicadeza , es un búcaro de cristal que al menor soplo, se rompe.
Si encuentras mi corazón , no lo lastimes , tiene muchas heridas sin sanar. Sé piadoso con él.
Si encuentras mi corazón, abrígalo, siempre tiene frío. necesita cobertores de suspiros y mariposas .
Si encuentras mi corazón, háblale muy suavemente, acarícialo. Sólo responde a la ternura.
Si te lo quieres llevar, piénsalo bien, deberás cuidarlo como a capullos de jazmines alimentados por el sol , todas las horas de todos los días de tu vida.
Del amanecer hasta el crepúsculo
escucho sus susurros
temblorosa de frío
y abismada en sus palabras
en éxtasis sublime
me abriga la voz de su ternura.
María del Carmen Názer.
Cuando más oscura estaba
me desperté
vi cruzar un pájaro de soles
se acercó
planeando silencioso
portando risas , bendiciones
con mil besos de granadas dulces.
Me cegó la luz intensa
que habitó en mí sin retaceos.
Dejé correr el agua de la vida
para ver las aguas que no he visto todavía.
Me sentí renacer
un suave calor
acarició mis venas
y delicadamente llevó mi alma
en el hueco de sus brazos
con azules gracias
hasta el amanecer.
María del Carmen Názer.