Erase una vez una noche de invierno muy cruda , con el cielo sin luna ni estrellas, oscuro por el aguanieves y un manto blanco cubriéndolo todo. Una noche de miedo ...
La nieve vestía los árboles. Grandes álamos sufrientes, cipreses teñidos, 0livares plata y verde, ahora con atuendos tenebrosos, tiritando de frío.
Las nubes se amontonan, unas sobre otras y comienzan a caer copos de algodón helado, haciendo un ruido blando sobre la hierba que volviéndose nada esconde su verde.
Los caminos están arrugados, alfombrados con manchones de plata.
El caserío se esconde tras las muselinas de la niebla y apenas alcanza a vislumbrarse a través de los resquicios de las ventanas de madera, las candelas temblorosas que rezan suavecitas.
En medio de tanta soledad, camina un niño aterido, buscando refugio. Un matrimonio de ancianos lo recibe, le cambian las ropas empapadas y le dan un tazón de sopa bien caliente. Se sienta cerca de los leños encendidos, lenguas de fuego voraces. Luego le ofrecen un lecho con sábanas blancas que huelen a lavanda.
Durante la noche , el niño se convierte en ángel de oro. Antes de despedirse, por la mañana, toma la ramita de un pino y se la da a los abuelos diciéndole que lo siembren y prometiéndoles que cada año daría frutos.
Y así fue. Todas las Navidades el árbol se llena de manzanas de oro y nueces de ámbar.
Y colorín colorado ...
martes, 11 de diciembre de 2012
lunes, 10 de diciembre de 2012
HABIA UNA VEZ ...
Había una vez ...en una aldea ¡tan lejos ! ¡tan lejos ...! allá por Cachemira, donde el sol brilla por las noches, una suerte de quimera que duró los días previos a la Navidad ...
El Universo entero conferenció, acordó y decidió ...Se formaron rondas y rondas de ensoñación, reconocieron que los sueños hibernaron largo tiempo, así que les pusieron alas y los dejaron volar.
Los sueños alados cruzaron mares y océanos y entre las montañas de picos nevados buscaron las ganas que también dormían y las despertaron a golpe de locas urgencias.
Llegaron las hadas, oliendo a jazmines, envueltas en tules, estrenaron ritos, inventaron risas y coronaron a pinos, personajes indispensables de toda navidad, lo enjoyaron con ornamentos de algodón, teñidos en colores fluorescentes , le agregaron campanitas de cristal, estrellas platinadas, bolas brillantes , rojas, bañadas en plata y dorado, muérdago verde y cientos de lucecitas que prendían y apagaban.
¡Ay, los niños y los abuelos ...! ¡no lo podían creer ! y explotaban de alegría, porque sus corazones siempre son libres ---
Voces que venían no sé de dónde, entonaban villancicos, despertando con su dulzura los más bellos sentimientos y el aire empezó a poblarse de emoción, de ternura y de todas las bondades que suelen estar escondidas y maltratadas.
Las mariposas, esos pájaros del alma, volaban suavemente . Sus alas, tejidas con cristales y lentejuelas multicolores tenían boquiabiertos de asombro a todo aquél que llegaba. Empezaron a venir de todos los rincones del mundo y el valle de Cachemira los cobijaba amorosamente ¿Cómo cabía tanta gente ...? eso no lo sé.
Pasaron los días y como todo llega a su fin en la vida, también llegó Nochebuena, con su NIÑO recién nacido ¡más lindo no podía ser ! Fue adorado y reverenciado con todos los honores , después se quedó dormido en los brazos de su MADRE.
La gente comenzó a andar para sus lugares de origen pero todos se llevaban un cargamento de amor , generosidad, comprensión. ternura ... y mucho más para que sean felices y vivan en paz y armonía por siempre jamás-
Y colorín colorado, este cuento se ha terminado ...
El Universo entero conferenció, acordó y decidió ...Se formaron rondas y rondas de ensoñación, reconocieron que los sueños hibernaron largo tiempo, así que les pusieron alas y los dejaron volar.
Los sueños alados cruzaron mares y océanos y entre las montañas de picos nevados buscaron las ganas que también dormían y las despertaron a golpe de locas urgencias.
Llegaron las hadas, oliendo a jazmines, envueltas en tules, estrenaron ritos, inventaron risas y coronaron a pinos, personajes indispensables de toda navidad, lo enjoyaron con ornamentos de algodón, teñidos en colores fluorescentes , le agregaron campanitas de cristal, estrellas platinadas, bolas brillantes , rojas, bañadas en plata y dorado, muérdago verde y cientos de lucecitas que prendían y apagaban.
¡Ay, los niños y los abuelos ...! ¡no lo podían creer ! y explotaban de alegría, porque sus corazones siempre son libres ---
Voces que venían no sé de dónde, entonaban villancicos, despertando con su dulzura los más bellos sentimientos y el aire empezó a poblarse de emoción, de ternura y de todas las bondades que suelen estar escondidas y maltratadas.
Las mariposas, esos pájaros del alma, volaban suavemente . Sus alas, tejidas con cristales y lentejuelas multicolores tenían boquiabiertos de asombro a todo aquél que llegaba. Empezaron a venir de todos los rincones del mundo y el valle de Cachemira los cobijaba amorosamente ¿Cómo cabía tanta gente ...? eso no lo sé.
Pasaron los días y como todo llega a su fin en la vida, también llegó Nochebuena, con su NIÑO recién nacido ¡más lindo no podía ser ! Fue adorado y reverenciado con todos los honores , después se quedó dormido en los brazos de su MADRE.
La gente comenzó a andar para sus lugares de origen pero todos se llevaban un cargamento de amor , generosidad, comprensión. ternura ... y mucho más para que sean felices y vivan en paz y armonía por siempre jamás-
Y colorín colorado, este cuento se ha terminado ...
domingo, 9 de diciembre de 2012
SERA JUSTICIA.
SERA JUSTICIA
Leo a juanele, Sid Barreth le pone melodías
que descolocan la genesíaca armonía al domingo
dominó dominador de pájaros y vientos ordenados según
el orden impartido del
día
“Sera justicia” dice esta carta sin destino
que es en realidad la hojita que perdió una
hormiga cuando pasaba
Leo a juanele, Sid Barreth le pone melodías
que descolocan la genesíaca armonía al domingo
dominó dominador de pájaros y vientos ordenados según
el orden impartido del
día
“Sera justicia” dice esta carta sin destino
que es en realidad la hojita que perdió una
hormiga cuando pasaba
Pancartita hecha jirones, ociosa y tiradita ahora
verde hojita con su leyenda que releo
que la armonía arrebatada de la tarde impone
mediando el ultimo mate antes de ir
al templo
Una matrona sacude un blanco mantel en la vereda que es de
tregua para las palomas que vienen por las miguitas
que deja la guerra cotidiana de la mesa familiar
Tripas y risas se escapan por el ombligo de
la guitarra de Sid
que dicen algo así como “ escribir es
alzarse contra la propia naturaleza”
Sera justicia…
verde hojita con su leyenda que releo
que la armonía arrebatada de la tarde impone
mediando el ultimo mate antes de ir
al templo
Una matrona sacude un blanco mantel en la vereda que es de
tregua para las palomas que vienen por las miguitas
que deja la guerra cotidiana de la mesa familiar
Tripas y risas se escapan por el ombligo de
la guitarra de Sid
que dicen algo así como “ escribir es
alzarse contra la propia naturaleza”
Sera justicia…
El autor de este
bello poema se llama Gabriel Mariano Soto, terminó su escuela primaria conmigo,
Fue uno de mis amados niños. Hoy es un señor escritor. Habré dejado en su corazón
un granito de arena que luego se convirtió en una playa eterna de amor por la
literatura ¿ Para sentirme importante pensaré que sí
Y en ese tema no admito discusiones.Estoy muy orgulloso de ti
Gabriel y te deseo el empuje necesario para no desfallecer en este camino de
soledad pero también de plenitud.Besos de luz de la maestra que te amó cuando
eras un niñitoy hoy te quiere
serenamente y te respeta.
sábado, 8 de diciembre de 2012
UN CUENTO DE LUZ.
Erase una vez ... un enorme arrozal donde el sol derramaba sus rayos generosamente, el agua caía del cielo a baldazos, unos pájaros de plata volaban en perfecta escuadra por el cielo azul, limpio de nubes, las flores abrían sus capullos silenciosamente por las noches, a escondidas, en secreto, cuchicheando entre sí y las mariposas azules remontaban vuelo impulsadas por la brisa ...
En ese paraíso risueño vivía Camila con sus tres añitos recién cumplidos, su pelo de oro y sus ojos del azul claro turquesa del riacho cercano. Menudita, menudita, con su mamá que todo el tiempo le daba masajes tiernos a su corazón, "para que nunca se olvide de palpitar", con su perrito BIJOU, que le regalaba besos de lamidas y su papá, un brasilero sano y fuerte, que trabajaba todo el santo día "para que no les falte nada", vendiendo las verduras y las frutas que él mismo plantaba y cosechaba. Por las noches, le contaba cuentos acerca de sus proveedores del pan , como decía. Hablaba y cantaba mezclando palabras de los dos idiomas. Dibujaba como un artista las bondades de cada uno de sus productos. Primero , explicaba a Camila , debían acordarse del ramito de albahacas, para esconder debajo de la almohada , porque espantaba los malos sueños, el cedrón para que el corazoncito de la nena creciera fuerte como ningún otro. La manzanilla para que no le duela la panza y ¿ por qué no ...? el poleo y el burrito. Las naranjas y los pomelos con mucho jugo, para que nunca se resfríe, las bananas para que no le dieran calambres, las manzanas para robarle el rubor y ponérselo a las mejillas de Camila que iba cerrando los ojitos hasta quedarse dormida y soñar con calabazas convertidas en carruajes dorados, lechugas aseñoradas que tenían mucha plata, remolachas que manchaban el aire con su rojo violento . Aparecían también las flores que la enjoyaban con collares de colores y pulseras plateadas en dulce montón. ¡Ay, qué mezcla tan extraña !cuando despertaba Camila ya no sabía si sus sueños eran verdad o su verdad era un sueño.
Como era tan, pero tan feliz, los ángeles oscuros sintieron envidia y un día vistieron al cielo con negros nubarrones , de luto cerrado mientras el viento se lamentaba arrasando con todo lo que se le ponía a su paso. Ese día, la mamá de Camila, calladita como siempre , sin quejas y sin llantos, se mudó al cielo...
El hombre de las verduras no pudo con la niña y el dolor. Las monjas recogieron a Camila . El pobre brasilero de voz cantarina, que estaba lleno de risa por dentro y por fuera , de un día para el otro se puso triste y marchito como las verduras cuando no se podían vender.
La niña perdió a su amada mamá pero los ángeles buenos le regalaron un montón de mamás del corazón que la amaron con desmesura y la ungieron con aceites de generosidad y perfume de gratitud.
Camila superó rápidamente el miedo a lo desconocido , creció y se convirtió en una personita de buen carácter, modales suaves, optimista , franca y servicial., llena de energía y creatividad y muy hábil manualmente. La criaron con la teoría de que "la haraganería es la madre de todos los vicios " y jamás mantuvo sus manos quietas. Con el tiempo llegó a ser la mano derecha de la superiora. Su mundo limitaba con las rejas del colegio. Era feliz y no deseaba nada más.La vida era para ella un goce permanente. Bijou se puso viejito pero nunca olvidó sus besos de lamida y un día se durmió
tranquilamente ...
Su papá también se recuperó y fue sanando sus heridas. Le volvió la risa y la alegría. La visitaba religiosamente todos los fines de semana, siempre cantando , con su carro de verduras sin aceptar un centavo de las monjitas y separando para ellas lo mejor . Ultimamento agregó flores y las más bellas eran para la capilla del colegio.
Un día cualquiera dejó de venir... Camila lo llevó siempre en su corazón, tal como fue en vida. Un ser luminoso que compartió su destino con ella y le dejó su luz para que la guiara por el camino del bien y del contento.
Cuentan los lugareños que vieron volar al cielo al verdulero, llevado por coro de ángeles buenos un día de éstos, previos a la Navidad. Y dicen que así fue. Que lo pueden firmar si así lo quieren ...
..." Se había ido el sol ? Y se quedaba
aquella luz allí, posada, para siempre,
en verdad mía, conmigo ..."
JUAN RAMON JIMENEZ.
NIÑA DE ORO de MAITE SANCHEZ (VOLARELA)
NIÑA DE ORO de MAITE SANCHEZ (VOLARELA)
Sus piernas rozaban la hierba mientras corría tras una mariposa, pero sus deditos sólo lograban aprisionar el aire azul, que después se escurría de nuevo hacia arriba.
Corría, como en un baile de luciérnagas, de flor en flor:
--Quiero la azul; no, la rosa, o aquella de pétalos de insecto. ¡Quiero todas!
Orquídeas, crisantemos, campanillas... iban sonrojándose a su paso. Y un pequeño pajarillo la observaba, subiendo y bajando su cresta.
-- ¿Es un rey?
-- Sí, un pequeño rey... de un árbol.
-- ¿Puedo ver su nido?
-- Sí, pero le asustarás. Oye como canta.
-- Parece una flauta. Yo también quiero tocar la flauta, señor Parus cristatus.
-- ¿Cómo sabes su nombre?
-- Me lo ha dicho.... él mismo -- reía.
Los colores del mundo se refrescaban con su voz; el agua hacía un alto en su camino para sentir el tacto impetuoso de sus pies, el sol pensó que una de sus manchas se le había escapado.
Mojó sus manos con la pureza del manantial, quiso dar de beber a un perezoso gato; corrieron sus cabellos tras las plumas aladas del diente de león, y, llenas de tierra sus rodillas y su vestido, gritó: ¡quiero ser viento y no parar nunca!. Dile a Dios que me ponga alas, díselo.
Después fue recorriendo las sombras y las luces de las copas gigantes, como sombrillas agujereadas, saltando de luz en luz, sin pisar los óvalos oscuros.
Quería girar en un corro de estrellas: una, dos, infinitas veces...Volaba su falda, se disparaban sus sueños.
Y años más tarde, la vi saltando de palabra en palabra: Odontospermum, Lilium, Oryctes, Merops...; y más tarde, buscando cada alma de la creación, vistiéndose con los brillos de todas ellas; entregándoles su mano sin cesar.
Pero aún quedaba la lección del fondo, la de cogerse los pies y rodar y rodar, y caer y caer, hasta extraer el último sentido de su vida; de la Vida.
Con el Sentido en su pecho, llegaría al espejo de un gran lago y descansaría sobre él, provocando ondas de paz.
Y entonces, sí, alguien le diría a Dios que es hora de ponerle alas.
-- ¿Es un rey?
-- Sí, un pequeño rey... de un árbol.
-- ¿Puedo ver su nido?
-- Sí, pero le asustarás. Oye como canta.
-- Parece una flauta. Yo también quiero tocar la flauta, señor Parus cristatus.
-- ¿Cómo sabes su nombre?
-- Me lo ha dicho.... él mismo -- reía.
Los colores del mundo se refrescaban con su voz; el agua hacía un alto en su camino para sentir el tacto impetuoso de sus pies, el sol pensó que una de sus manchas se le había escapado.
Mojó sus manos con la pureza del manantial, quiso dar de beber a un perezoso gato; corrieron sus cabellos tras las plumas aladas del diente de león, y, llenas de tierra sus rodillas y su vestido, gritó: ¡quiero ser viento y no parar nunca!. Dile a Dios que me ponga alas, díselo.
Después fue recorriendo las sombras y las luces de las copas gigantes, como sombrillas agujereadas, saltando de luz en luz, sin pisar los óvalos oscuros.
Quería girar en un corro de estrellas: una, dos, infinitas veces...Volaba su falda, se disparaban sus sueños.
Y años más tarde, la vi saltando de palabra en palabra: Odontospermum, Lilium, Oryctes, Merops...; y más tarde, buscando cada alma de la creación, vistiéndose con los brillos de todas ellas; entregándoles su mano sin cesar.
Pero aún quedaba la lección del fondo, la de cogerse los pies y rodar y rodar, y caer y caer, hasta extraer el último sentido de su vida; de la Vida.
Con el Sentido en su pecho, llegaría al espejo de un gran lago y descansaría sobre él, provocando ondas de paz.
Y entonces, sí, alguien le diría a Dios que es hora de ponerle alas.
viernes, 7 de diciembre de 2012
A LA VIDA, ESE BELLO RELAMPAGO.
La vida canta en nuestros silencios y sueña en nuestro sopor. Aún cuando estamos vencidos y tristes, la VIDA está entronizada en lo alto.
Y cuando lloramos , la VIDA sonríe a la luz del día y es libre cuando arrastramos nuestras cadenas. Muchas veces la nombramos con nombres amargos, pero sólo cuando nos sentimos amargos y oscuros.
Cuando la VIDA habla, todos los vientos se vuelven palabras.
KHALIL GIBRAN.
Ahí estás, a veces calladita, otras excedida de verbosidad, opción ésta irritante para los demás.
Debo decirte, que las más de las ocasiones has sido un campo de batalla para mí. Me ha tocado luchar a la intemperie, sin protección alguna, pelear con los molinos de viento. "¡Cosas vederes, Sancho ...!" y sí , he visto de todo. Por años he implorado al cielo que lloviera mansedumbre sobre mi tierra sacudida por terremotos y maremotos, porque no he parado de batallar con uñas y dientes, hasta que por fin, llegó la calma intermitente. No puedo decirte que cambié , lo sabes bien, porque nadie cambia pero sí he mejorado. Ahora puedo reprimir los impulsos y aceptar las determinaciones ajenas sin involucrarme. Puedo dejar que los otros tomen sus propias decisiones y resuelvan sobre sus cosas en libertad, sin tenerme en el medio, cuando nadie me ha llamado.
No me has dejado faltar dramas. Tuve de todo como en un circo. Quedaron asentados en mis archivos, el paso de violentos tsunamis. Hay fechas escritas con sangre que ya entraron en el recuerdo, heridas que nunca cicatrizarán.
He tenido mi propio purgatorio. He sido lastimada, abandonada cuando más lo necesitaba. Demasiadas tristezas, demasiados malos momentos.
Sólo puedo decir en mi defensa que siempre crucé mis puentes, enfrenté mis desafíos y puse mis aspiraciones cada vez más cerca de mi corazón. A menudo , tuve que acomodar mi carga para seguir adelante , sin caerme.
A veces escucho asombrada a mis hijos, que nada heredaron de mí. Los genes eligieron a mis dos nietas mujeres.
Estuve mucho tiempo enojada, llena de ira,bañada en furia. pero ya no. Queda muy poco tiempo para estar enojada. Aprendí a transformar mis tragedias en una experiencia espiritual.
¡Ay, vida...! tampoco puede ser injusta. Me diste motivos para reir y motivos para llorar, razones para sufrir y razones para gozar, pero nunca fuiste ecuánime ni lo sigues siendo.
¿Sabes una cosa ...? te amasas como el pan, eres una mezcla cuyo resultado nunca es previsible.
Contra todos los pronósticos yo cultivé mi jardín fragante, rebosando de jazmines en el solar de mi corazón.
Y mi pobre alma ¡ tan cuidada ...! ¡tan frágil...! cansada, untada de soledad ...
¡Mi alma quiere volar ...!
Y cuando lloramos , la VIDA sonríe a la luz del día y es libre cuando arrastramos nuestras cadenas. Muchas veces la nombramos con nombres amargos, pero sólo cuando nos sentimos amargos y oscuros.
Cuando la VIDA habla, todos los vientos se vuelven palabras.
KHALIL GIBRAN.
Ahí estás, a veces calladita, otras excedida de verbosidad, opción ésta irritante para los demás.
Debo decirte, que las más de las ocasiones has sido un campo de batalla para mí. Me ha tocado luchar a la intemperie, sin protección alguna, pelear con los molinos de viento. "¡Cosas vederes, Sancho ...!" y sí , he visto de todo. Por años he implorado al cielo que lloviera mansedumbre sobre mi tierra sacudida por terremotos y maremotos, porque no he parado de batallar con uñas y dientes, hasta que por fin, llegó la calma intermitente. No puedo decirte que cambié , lo sabes bien, porque nadie cambia pero sí he mejorado. Ahora puedo reprimir los impulsos y aceptar las determinaciones ajenas sin involucrarme. Puedo dejar que los otros tomen sus propias decisiones y resuelvan sobre sus cosas en libertad, sin tenerme en el medio, cuando nadie me ha llamado.
No me has dejado faltar dramas. Tuve de todo como en un circo. Quedaron asentados en mis archivos, el paso de violentos tsunamis. Hay fechas escritas con sangre que ya entraron en el recuerdo, heridas que nunca cicatrizarán.
He tenido mi propio purgatorio. He sido lastimada, abandonada cuando más lo necesitaba. Demasiadas tristezas, demasiados malos momentos.
Sólo puedo decir en mi defensa que siempre crucé mis puentes, enfrenté mis desafíos y puse mis aspiraciones cada vez más cerca de mi corazón. A menudo , tuve que acomodar mi carga para seguir adelante , sin caerme.
A veces escucho asombrada a mis hijos, que nada heredaron de mí. Los genes eligieron a mis dos nietas mujeres.
Estuve mucho tiempo enojada, llena de ira,bañada en furia. pero ya no. Queda muy poco tiempo para estar enojada. Aprendí a transformar mis tragedias en una experiencia espiritual.
¡Ay, vida...! tampoco puede ser injusta. Me diste motivos para reir y motivos para llorar, razones para sufrir y razones para gozar, pero nunca fuiste ecuánime ni lo sigues siendo.
¿Sabes una cosa ...? te amasas como el pan, eres una mezcla cuyo resultado nunca es previsible.
Contra todos los pronósticos yo cultivé mi jardín fragante, rebosando de jazmines en el solar de mi corazón.
Y mi pobre alma ¡ tan cuidada ...! ¡tan frágil...! cansada, untada de soledad ...
¡Mi alma quiere volar ...!
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